
La atracción del Pulpo es una de las figuras más icónicas y singulares que se pueden encontrar en el recinto ferial. Con su estructura central que imita la forma de un cefalópodo gigante, la atracción combina una altura imponente con un movimiento complejo que desafía la gravedad.
Sus brazos, que se extienden y giran de manera independiente, sostienen las cabinas donde los pasajeros giran sobre sí mismos mientras son elevados y descendidos. Es una experiencia de movimiento en tres dimensiones: giro en el centro, giro en el brazo y giro en la cesta.
Esta atracción es sinónimo de diversión intensa y una sensación de ingravidez momentánea. El ruido de sus motores, las luces de neón que recorren sus tentáculos y los gritos de emoción de los pasajeros, la convierten en un punto focal vibrante y emocionante de la feria.
El Pulpo es una verdadera prueba de resistencia para los amantes de las emociones fuertes, ofreciendo un baile mecánico que es tan fascinante de observar desde fuera como de experimentar desde dentro.